
Atención integral de niños menores de 16 años en riesgo y de sus familias, apuntando a su autonomía, crecimiento psico-físico, y espiritual como así mismo a su inserción social.

Ser autónomo implica un buen uso de la libertad y que a través de ella, pueda ordenar su existencia hacia un fin trascendente en todos los planos de su vida.
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